WordPress o web a medida: cómo decidir sin equivocarte
Cuándo WordPress es la respuesta correcta, cuándo sale caro a los dos años y qué preguntas hacerse antes de elegir.
No hay un ganador
Escribo esto haciendo webs a medida, así que conviene que empiece por lo honesto: WordPress es la opción correcta para mucha gente, y decir lo contrario sería venderte algo.
Lo que sí hay son dos perfiles de proyecto muy distintos, y elegir mal sale caro en ambas direcciones.
Cuándo WordPress es lo correcto
Publicas contenido a menudo. Si alguien de la empresa va a escribir cada semana, necesitas un panel donde entrar y escribir. Eso es exactamente lo que WordPress hace mejor que nadie.
Hay varias personas editando. Roles, permisos y control de versiones resueltos.
El presupuesto manda. Con plantilla se llega antes y por menos dinero.
Necesitas funcionalidad estándar. Reservas, tienda, membresías: hay plugin para casi todo y está probado por millones de sitios.
Cuándo sale caro a los dos años
Si nadie va a mantenerlo. Esta es la grande. WordPress necesita actualizaciones constantes: núcleo, tema, plugins. Un WordPress desatendido no es solo una web vieja: es una puerta abierta. La mayoría de webs de pyme que me encuentro comprometidas están así por esto.
Si el contenido no cambia nunca. Si la web es un folleto que se toca una vez al año, estás pagando el mantenimiento de un gestor de contenidos para no gestionar contenido.
Si vendes por imagen. En sectores donde el diseño es el argumento —estudios, arquitectura, marcas premium, asesoría de alto valor— una plantilla se reconoce, y compite en tu contra.
Si necesitas rendimiento de verdad. Se puede optimizar mucho, pero partes con una carga que una web estática no tiene.
Si lo que pides no lo da el constructor. Cuando el proyecto pide un panel propio o integrar el ERP del cliente, WordPress deja de ser la parte fácil y pasa a ser la difícil.
Qué es "a medida" realmente
No es más caro por definición ni es mejor por definición. Es distinto:
- Menos piezas, así que menos cosas que se rompan.
- Nada de actualizaciones obligatorias de seguridad, porque no hay panel
que atacar.
- Rendimiento de partida mejor: se envía lo que hace falta y nada más.
- Diseño que no se parece a nadie.
A cambio: no puedes editarlo tú mismo salvo que se monte algo para ello, y dependes de quien lo hizo para cambios estructurales. Eso es un coste real y hay que decirlo.
Las tres preguntas que deciden
¿Quién va a actualizar el contenido y cada cuánto? Cada semana → WordPress. Una vez al año → a medida.
¿Quién se va a ocupar del mantenimiento? Nadie → a medida, o WordPress con contrato de mantenimiento pagado. Sin una de las dos, es cuestión de tiempo.
¿Tu web tiene que convencer o solo informar? Convencer, en un sector donde se compara → a medida compensa. Informar → la plantilla sirve.
El camino intermedio
Una web estática a medida con la parte de contenido en ficheros: tú o quien sea escribe en texto plano, un proceso lo convierte en páginas y se publica solo.
Tienes el rendimiento y la seguridad de lo estático, y la posibilidad de publicar sin tocar el diseño. Es como está montada esta misma web: las guías y los casos que estás leyendo salen de ahí.
No sirve para todo el mundo —requiere que alguien esté cómodo escribiendo en un fichero—, pero para un negocio que publica de vez en cuando es el punto dulce.