Siete señales de que tu web te está costando clientes
Fallos que se comprueban en cinco minutos y que hacen que la gente se vaya antes de escribirte. Con cómo mirar cada uno tú mismo.
Cómo comprobarlo tú
Esto no necesita herramientas de pago. Casi todo se ve abriendo tu web en el móvil y mirando dos o tres cosas. Van ordenadas por gravedad.
1. El navegador avisa de que el sitio no es seguro
Lo peor que puede pasarte. Si el certificado ha caducado o no cubre tu dominio, Chrome enseña una pantalla roja antes de dejar entrar. Mucha gente se va ahí y no vuelve.
Pasa más de lo que parece: los certificados caducan solos y, si nadie vigila, nadie se entera.
Cómo verlo: abre tu web en una ventana de incógnito. ¿Aparece el candado sin avisos? Y compruébalo también con www. delante: es habitual que el certificado cubra una versión y no la otra.
2. En el móvil se ve rota
Si tu web no tiene la etiqueta de adaptación a móvil, el teléfono la muestra como si fuera un escritorio en miniatura: texto ilegible, hay que hacer zoom.
La mayoría de tus visitas entran desde el móvil.
Cómo verlo: ábrela en tu teléfono. Si tienes que ampliar para leer, está roto.
3. Tarda más de tres segundos
Cada segundo de más se lleva visitas. Y el que más manda no es el tiempo total: es cuánto tarda en aparecer algo.
Cómo verlo: entra en pagespeed.web.dev, pega tu dirección y mira la pestaña de móvil. Por debajo de 50 en rendimiento hay un problema serio.
4. El pie de página no lleva tu nombre
Suena a tontería y es el síntoma más revelador de todos. Muchas webs hechas con constructor se publican con el texto de ejemplo: "© Derechos de autor. Todos los derechos reservados", sin el nombre de la empresa.
Le dice a quien mira que nadie ha terminado la web. Y quien se fija en eso suele ser justo el cliente que más te interesa.
Cómo verlo: baja del todo y lee lo que pone.
5. El copyright es de hace años
Un "© 2019" dice que nadie toca eso desde hace tiempo. El visitante se pregunta si la empresa sigue activa.
6. Vendes fuera y todo está en un solo idioma
Si exportas, si tu cliente es extranjero o si estás en zona de costa, media visita puede no leer español. Una web solo en español para un producto que se vende fuera es dinero que se queda en la mesa.
Esto lo veo constantemente en bodegas, turrón, mueble y todo el que vende con denominación de origen: el argumento de venta —la historia, la garantía— solo existe en español.
7. No se sabe qué quieres que haga el visitante
Entra alguien, le gusta lo que ve y… ¿ahora qué? Si no hay un botón claro, un teléfono visible o un WhatsApp a mano, se va.
Cómo verlo: abre tu web en el móvil y cuenta los segundos que tardas en encontrar cómo contactar. Más de cinco, hay problema.
El que no se ve: no estás midiendo
Si tu web no tiene ninguna herramienta de analítica, no sabes cuánta gente entra, de dónde viene ni qué mira.
Sin eso, todo lo anterior es opinión. Con eso, sabes si el problema es que no llega nadie o que llega y se va.
Cómo verlo: pregúntale a quien te hizo la web cuántas visitas tuviste el mes pasado. Si no lo sabe, no hay nada instalado.
Qué arreglar primero
Por retorno:
- El certificado, si está mal. Es urgente y suele ser gratis.
- El móvil, si se ve roto.
- La analítica, para saber de qué estás hablando.
- El contacto visible.
- Lo demás.